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Descendía detrás de Luciernaga agarrandome a una barandilla oxidada, aunque notaba como las paredes se estrechaban y los peldaños pasaban de ser azulejos a estar escarbados directamente en el suelo no dije nada. Habían pasado horas de lo que pasó en la superficie. Mi estomago me decía que más de 4 horas al menos de descenso. Sin avisar y en completa oscuridad paramos. Escuché como se agachaba y rebuscaba algo en su mochila, cuando lo encontró lo encendió. Resultó ser una linterna que emitía una luz azulada, podiamos ver a un metro a nuestro alrededor, tanto en el suelo como en el techo brillaban con un tono azulado fosforito unas lineas continuas que se zambullían con cierta gracia en la oscuridad que teniamos ante nosotros.
- Es sangre. - Dijo la mujer cuyo aspecto coincidía con la descripción de una amazona en el siglo XXI. - La luz negra es la única luz que podemos encender, y siempre a una distancia prudencial de toda luz natural. El más mínimo resquicio de cualquier otro tipo de luz aquí abajo y todos volaremos en pedazos consumidos por la Luxide.
Cuando me miró al pronunciar esas palabras pude ver que se hallaba terriblemente desfigurada en el lado derecho de su cara, como si su piel hubiese ardido en un instante.
- ¿Luxide? Nunca habia escuchado esa palabra antes, ¿qué se sup–
- Calla y a caminar, aún nos quedan al menos un par de horas de camino y se vuelve peligroso de aquí en adelante. Cuando lleguemos nuestro filologo te podrá explicar lo que necesites. Ten cuidado en donde pisas.
Y así sin más dió por zanjada la "conversación". No tuve mas remedio que comenzar a caminar.

Muy interesante… queremos la cuarta parte ya! xD
Y si haces ilustraciones de algunas situaciones molaría aún más.
Nota dejada por Argos — September 28, 2006 @ 12:29 am
Umm, ilustraciones… podría intentar dibujar algo en B/N al estilo de los libros de escribe tu propia aventura xDD
Pero no creo que se dé el caso XD
Nota dejada por Treiral_ — September 28, 2006 @ 1:03 pm