« Un mal despertar -- Que viene el coco… I »
¿Recordais esos juegos donde la originalidad del puzzle y la lógica deja paso a la búsqueda del objeto más pequeño y absurdo que podría haber? En las aventuras gráficas a eso se le conoce como Pixels Hunting, y en contra de lo que me decía mi sentido común, esa misma escena se ha tornado realidad el otro día cuando, huyendo de unos fantasmas, me quede encerrado en una habitación con solamente otra puerta de salida. Me pasé horas ahí encerrado, no podía volver atrás, pues estaban esperandome, se sentía en el aire gelido alrededor de la puerta, y la otra salida se hallaba cerrada. No pude forzarla, ni romper la cerradura. Las bisagras se hallaban por el otro lado. Por mas que revisaba lo que llevaba conmigo no se me ocurría como abrirla.
Hasta que lo ví.
Estaba tirado en el suelo, viendo balancearse la amarillenta bombilla que colgaba del techo, cuando gire la cabeza y ví una minuscula grieta bajo la pared. Con mi lintera pude ver que algo brillaba ahí adentro, así que agarré mi fiel stick de hockey-hierba y golpeé el agujero hasta hacerlo del tamaño de un balón de volleyball.
¡Milagro! ¡Una llave!
Sólo faltaba que fuera la de la puerta…
Efectivamente…

XDD Me recuerda a las aventuras gráficas.
Muy bien narrado x3
Nota dejada por Karura — March 9, 2007 @ 3:45 pm